La mayoría de las empresas no audita su propio sitio. Lo revisa una vez, al lanzarlo, y no vuelve a mirarlo hasta que alguien —un cliente, un socio, una sobrina que estudia diseño— dice "oye, tu página se ve antigua". Para entonces ya perdiste meses de visitas que llegaron, dudaron y se fueron a otro lado.
No hace falta contratar a nadie para encontrar las señales más costosas. Esto es lo que revisamos nosotros antes de tocar el diseño de cualquier proyecto — y que tú puedes revisar hoy, gratis, en tu propio sitio.
1. La primera pantalla no dice qué haces
Abre tu sitio como si nunca lo hubieras visto. Sin hacer scroll: ¿queda claro en cinco segundos qué vende tu negocio y a quién? Si la respuesta requiere leer un párrafo o adivinar por el logo, ya perdiste a buena parte de las personas que llegan desde una búsqueda o un anuncio. La mayoría no hace scroll para averiguarlo — simplemente se va.
2. Tu propio celular tarda en cargarlo
Abre tu sitio en el celular, con datos móviles, no con wifi. Si sientes que tarda, tus clientes también lo sienten — y Google lo penaliza en el buscador. Para tener un número real, no solo una sensación, corre tu sitio gratis en PageSpeed Insights. Si el puntaje mobile está bajo 50, no es un detalle técnico: es visita perdida.
3. No hay una sola acción clara
Mira tu página de inicio y cuenta cuántos botones distintos compiten por la atención: "Conócenos", "Nuestros valores", "Ver catálogo", "Síguenos en Instagram", "Cotiza aquí". Si hay más de dos o tres acciones peleando por el clic, ninguna gana. Un sitio que vende tiene una sola pregunta clara: ¿qué quieres que haga la persona que llegó?
4. El formulario de contacto no llega a ningún lado
Llena tu propio formulario de contacto ahora mismo, con datos de prueba, y envíalo. Cronometra cuánto tarda en llegarte la notificación. Si no llega, si cae en spam, o si nadie en tu equipo lo revisa hace semanas, ese formulario no es un canal de ventas: es un lugar donde tus clientes potenciales desaparecen en silencio, sin que tú te enteres de que existieron.
5. Google no entiende qué eres
Busca tu propio negocio en Google, tal como lo haría un cliente nuevo. Mira el título y la descripción que aparecen bajo tu link. Si el título es genérico ("Inicio", el nombre del dominio, o el nombre de una plantilla que nunca cambiaste) o la descripción está vacía, Google está adivinando cómo presentarte — y normalmente adivina mal. Eso se corrige en el código del sitio, no comprando anuncios para compensarlo.
6. Se ve roto o distinto en el celular
Más de la mitad de las visitas a cualquier sitio en Chile llegan desde el teléfono, no desde un computador. Revisa tu sitio en tu propio celular: ¿el texto se corta?, ¿algún botón queda fuera de la pantalla?, ¿hay que hacer zoom para leer algo? Si el sitio se ve bien en el notebook de la oficina pero mal en el teléfono del cliente, estás optimizando para la persona equivocada.
7. Nadie lo ha tocado en más de dos años
Revisa la fecha del copyright en el pie de página, los precios que muestra, si el equipo que aparece en "Nosotros" sigue trabajando contigo. Un sitio abandonado no solo se ve desactualizado — comunica, sin decirlo, que el negocio detrás también podría estarlo. Los clientes lo notan antes de escribirte, y muchos simplemente no escriben.
Qué hacer con esta lista
Si marcaste una o dos, probablemente son ajustes puntuales. Si marcaste cuatro o más, el problema no está en un botón ni en una foto: está en cómo se diseñó el sitio completo, y un parche no lo va a arreglar. No es necesario partir de cero para saberlo — es necesario mirar con la misma honestidad con la que mirarías el sitio de un competidor.